viernes, 16 de septiembre de 2011

AFRONTAR, Del libro de ejercicios de El Coraje de Sanar

 

ANFRONTANDO: ¿CÓMO LOGRÉ SOBREVIVIR?

Hay una expresión antigua, “Cualquier cosa ocurre por la noche”. Implícito en la frase, está el permiso de hacer lo que sea antes de que amanezca, ya sea sexo con extraños o dos tranquilizantes y un Bloody Mary. Todos tenemos estrategias para solventar, compensar las heridas que hemos sufrido, lidiando con mortificación y el dolor. Normalmente nosotros no estamos conscientes de estos mecanismos para afrontar el abuso y el dolor, sin embargo, recurrimos a ellos una y otra vez: bebemos hasta adormecer nuestros sentimientos, minimizamos las cosas negativas, mantenemos el control sobre todo en nuestras vidas.

Todos utilizamos mecanismos de defensa. Estos son útiles herramientas de supervivencia necesarias. Si enfrentáramos todo, todo el tiempo sin defensas, estaríamos sobre estimulados y abrumados. Necesitamos mecanismos para enfrentar las situaciones difíciles para tranquilizarnos a nosotros mismos y establecer límites esenciales.

El problema es que muchos mecanismos de defensa tienen aspectos auto destructivos. Ellos se convierten en patrones con bien enraizados que utilizamos en cuando sentimos ansiedad. Nos volvemos adictos a las apuestas o a las drogas, nos alejamos cuando alguien se aproxima demasiado, o conscientemente ignoramos problemas importantes con los que necesitamos lidiar. Al hacer esto, nos mantenemos aislados, dañamos nuestra salud y bloqueamos información importante, consciencia y sentimientos.

Estos ejercicios te ayudarán a identificar los mecanismos de defensa que utilizas, analizar las razones por los que los usas, examinar sus aspectos negativos y los positivos, así como desarrollar estrategias para cambiarlos.

IDENTIFICANDO LOS MECANISMOS DE DEFENSA

Dos sobrevivientes no utilizan exactamente el mismo conjunto de mecanismos al enfrentar el dolor y la ansiedad. La lista siguiente refleja muchos de los más comunes. (Mucha gente los utiliza). Encierra con un círculo los que tú utilizas.

Negación

Racionalización

Crear caos

Repetir el abuso

Fantasear

Perfeccionismo

Auto mutilación

Comer compulsivamente

Ejercicio compulsivo

Robar en tiendas

Abusar de otros

Evitar la intimidad

Crear nuevas personalidades

Olvidar

Abandonar tu cuerpo

Estar en control

Apostar

Minimizar

Mantenerte ocupado(a)

Alcoholismo

Anorexia / bulimia

Adicción al trabajo

Cuidar de otros

Esconderte detrás de una pareja

Dormir excesivamente

Insomnio

Humor

Creencias dogmáticas

Huir

Intentos suicidas

Adicción a drogas

Sexo compulsivo

Evitar el sexo

Evadirse

Estar hiperalerta



Cuando miro los mecanismos de defensa con los que me identifiqué, me siento…

Me doy cuenta que…

Los mecanismos de defensa que yo uso y que no aparecen en la lista son:

Cosas para pensar:

· ¿Hay mecanismos de defensa que usaba en la infancia y que no uso más en la actualidad? ¿Qué nuevos mecanismos he desarrollado en la edad adulta?

· ¿Cómo han cambiado mis mecanismos para afrontar el dolor y el malestar emocional con el paso de los años?

· ¿De cuáles mecanismos de defensa me siento avergonzado(a)? ¿Con cuáles, si los hay, me siento bien? ¿Cuál es la diferencia entre los primeros (me siento avergonzado(a)) y los segundos (me siento bien)?



PERDONANDOTE A TI MISMA(O)
Muchos sobrevivientes han perdido décadas viviendo patrones auto-destructivos como mecanismos de defensa. Quizá tú has pasado años envuelto en una adicción a las drogas o al alcohol, viviendo en las calles, estando en relaciones abusivas, o haciendo cosas a ti o a otros de las que ni siquiera quieres hablar. Pero la cuestión más importante es que sobreviviste. Tú has
usado cualquier recurso que tuviste para lograrlo durante tu infancia, de modo que pudiste crecer y convertirte en adulto con la oportunidad y el libre deseo de sanar. Literalmente, muchos sobrevivientes hubieran muerto de no haber sido por sus mecanismos de defensa.

Como sobrevivientes, debemos estar orgullosos de nuestra iniciativa para mantenernos con vida, sin embargo, muchos sobrevivientes en lugar de ello, se sienten terriblemente avergonzados. La verdad es, que como una persona joven traumatizada, aislada y atemorizada, tú hiciste cualquier cosa que pudiste para sobrevivir al abuso. Y una vez que creciste, continuaste con los mismos patrones de conducta porque te funcionaron (al menos de alguna manera), porque se volvieron hábitos, porque quizá todavía no tuviste otras opciones (¿quién estuvo ahí para enseñártelas?).

Lo más importante es que has crecido desde entonces. Tienes la habilidad de reexaminar tu vida. Puedes dejar de hacer cosas de las que estás avergonzado(a) y empezar el esmerado trabajo de cambiar tu conducta. Pero tienes que empezar por perdonarte a ti mismo(a) por las cosas que hiciste con la finalidad de afrontar la realidad. Sentirte avergonzado y terriblemente mal sobre ti mismo(a) te puede mantener atrapado(a) e impotente, incapaz de movilizar tu energía para hacer los cambios necesarios en tu vida.

Si, en cambio, tus mecanismos de defensa incluyen acciones que lastimaron a otras personas (golpear a tus hijos con rabia mal dirigida, abusar de un niño más pequeño cuando estabas creciendo), perdonarte a ti mismo(a) no es suficiente. Cuando has lastimado a alguien más, tú necesitas hacerte responsable por el daño, lamentar el hecho de que has lastimado a otro ser humano para asegura que esa conducta no se repetirá y hacer algunas reparaciones que sean posibles, antes de perdonarte a ti mismo.

A pesar de que estos ejercicios no están diseñados para ayudarte a llegar a un acuerdo con tu propia conducta abusiva o dañina, es esencial que busques ayuda profesional si actualmente estás dañando a otros o te preocupa que puedas hacerlo. Igualmente, también podrías necesitar ayuda profesional para lidiar con las repercusiones del daño que has causado en el pasado.

Los siguientes ejercicios te ayudarán a analizar los mecanismos de defensa de los que te sientes avergonzado(a).

Enlista los mecanismos de defensa de los que te sientes particularmente mal al respecto. Incluye cosas de tu niñez o de tu vida adulta – incidentes de una sola vez (La vez que torturé a mi gato / Cuando tenía ocho años, robé el dinero del gasto del monedero de mi abuela) o patrones de largo plazo (He estado comiendo compulsivamente desde que tenía ocho / Soy verbalmente abusiva cuando estoy enojada).

1.___________________

2. ___________________

3.___________________


… etc.

Ahora agrega a cada uno de estos mecanismos de defensa el porqué te puedes perdonar a ti mismo(a):

Ejemplo. Mecanismo de defensa: Promiscuidad

Me puedo perdonar a mi misma(o) por hacer esto porque:

· El abuso de mi padre me enseñó que mi único valor era sexual.

· Nadie me dijo jamás que yo podía decir NO.

· Ser sexual fue la única manera que yo conocía de sentirme querida. Y yo necesitaba sentirme querida a fin de sobrevivir.

Cosas en qué pensar:

· De todas las razones que he escrito para perdonarme a mí misma(o), ¿en cuál(es) realmente creo? ¿Cuál(es) me parece poco realista?

· ¿De qué mecanismos de defensa me siento avergonzada(o) todavía? ¿Por qué? ¿Qué me ayudaría a quitarme esa vergüenza?

· ¿Cómo puedo comenzar a compensar a las personas por el daño que les causé con mis mecanismos de defensa?



LOS PROS Y LOS CONTRAS DE LAS CONDUCTAS DE DEFENSA

Cuando empecé (Laura Davis) a trabajar con el tema de abuso sexual, estaba segura que sanar requería que identificara y olvidara todos los mecanismos de defensa que utilicé para sobrevivir. ¿Había negado el abuso? Bien, ahora tendría que enfrentar completa y totalmente todo. ¿Había olvidado lo que me pasó? La nueva yo estaría absolutamente alerta –nada escaparía a mi atención.

[Laura Davis] Dividí todo lo que hice en dos categorías: bueno y malo. Todo lo relacionado con mi viejo yo (abusado) era malo y necesitaba ser revisado. Si yo había utilizado algo en el pasado, estaba contaminado. Todo lo relacionado con mi nueva vida –mi mundo después de la sanación– era bueno. Y la lista de lo bueno era muy, muy corta.

Afortunadamente para mí, el pensamiento en blanco y negro era uno de mis mecanismos de defensa de la lista “de lo malo”. Tenía que revisarlo. Tenía que examinarlo. Y cuando lo hice, me di cuenta que mi vida necesitaba algo de gris, algo de terreno neutral. ¿Podría ser que hubiera algo bueno en mis mecanismos de defensa? ¿Había algo que todavía fuera útil para mí acerca de la negación? ¿Hubo momentos en los que fuera útil separarme de mi cuerpo? ¿Podrían la independencia y la autonomía que desarrollé a tan alto grado servirme para bien?
Cuando hago los talleres para sobrevivientes, frecuentemente utilizo un pequeño botón rosa que dice: “Reina de la negación”. Cuando me preguntan por qué uso ese botón, tengo la oportunidad
de abordar uno de mis temas favoritos. Yo digo, “Hay dos clases de negación, negación con N mayúscula y negación con n minúscula. La negación con N mayúscula ocurre en la clase de familias que a menudo sostienen: ‘Eso nunca sucedió. Estás loca(o). Lo estás inventando’. La negación con n minúscula es la clase de negación que usamos cuando estamos completamente comprometidos a sanar y únicamente necesitamos un descanso. Necesitamos ir a casa y encender la televisión, tomar una copia de la revista People, y decir por unos minutos ‘Tal vez nada sucedió’. Sabemos que fuimos abusados. Volveremos a terapia mañana. Sabemos que trabajaremos en el asunto. Sólo estamos pretendiendo que no sucedió por un momento para que podamos descansar. La negación con n minúscula te da la oportunidad de recuperar el aliento, la oportunidad de absorber la verdad lentamente. Es una distinción truculenta –particularmente cuando empezamos por vez primera a lidiar con el abuso– pero es importante hacerla”.

Cuando estaba trabajando [Laura Davis] en El Coraje de Sanar, estaba muy consternada acerca de cómo mi familia respondería a la publicación del libro. Estaba aterrorizada por la idea de poner el nombre y la fotografía en la portada; a pesar que yo sabía lo que estaba haciendo. Desde el principio, yo [Laura Davis] sabía que haría pública mi historia. Pero las implicaciones de esa decisión eran tan aterradoras que periódicamente tenía que pretender que yo todavía tenía la elección, que todavía no me había comprometido. Esa es una negación con n minúscula. No nos impide seguir adelante. No es una pared de ladrillo. Es una parte importante de cuidarnos a nosotros mismos.

Como la negación, muchos mecanismos de defensa tienen su lado útil. Otros tienen aspectos dañinos que los hacen menos útiles en la actualidad. Para desarrollar formas saludables de defensa, tendrás que empezar por clasificar las habilidades de defensa que utilizas hoy para ver cuáles funcionan para ti y cuáles no. Una vez que hagas esto, podrás seleccionar ciertas conductas que necesitas cambiar.

En el espacio de abajo, escribe los mecanismos de defensa que enlistaste en el ejercicio anterior. Si crees que alguno no fue incluido en esa lista, agrégalo ahora.

_______________

Regresa a la lista y coloca una estrella (*) frente a los cuatro mecanismos en los que te gustaría más enfocarte a lo largo de este ejercicio. Escríbelos abajo, describiendo los aspectos saludables y dañinos de cada uno.

Ejemplo:

Mecanismo de defensa: fantasía

Formas en las que este mecanismo de defensa todavía me puede ser de utilidad: tengo una maravillosa imaginación vívida. Soy grandiosa para entretener a los niños. He escrito exitosas historias cortas. Soy muy creativa. No me aburro fácilmente.

Formas en las que este mecanismo de defensa me puede dañar: a veces utilizo las fantasías como una manera de evitar lidiar con los aspectos que tengo que enfrentar en mi vida. Pretendo que las cosas están realmente bien cuando no es así. Algunas veces disfruto mis fantasías tanto que pierdo la motivación para establecer metas reales y lograrlas.

Repite este ejercicio para cada uno de los mecanismos de defensa que hayas seleccionado con una estrella.

_______________

Cosas en qué pensar:

· ¿Qué me resultó difícil para diferenciar los aspectos positivos de los negativos de mis comportamientos de defensa? ¿En qué parte las cosas me parecieron menos claras? ¿Cuáles fueron las áreas grises?

· ¿Qué aspectos positivos de mis mecanismos de defensa resultaron nuevos para mí?

· ¿Cómo puedo utilizar las habilidades de defensa positivas que identifiqué para ayudarme a lidiar con las subidas y bajadas dolorosas del proceso de recuperación?



DESARROLLANDO FORMAS SALUDABLES PARA AFRONTAR LOS EFECTOS DEL ABUSO

Todos los mecanismos de defensa tienen una lógica inherente y cumplen una función importante. Detrás de cada mecanismo de defensa hay una necesidad. Si tú descartas un mecanismo de defensa sin encontrar otra forma de entender y cubrir esa necesidad subyacente, el cambio no durará. De tal forma que tienes que identificar la necesidad antes de que puedas efectivamente reemplazar un patrón de conducta auto-destructivo con uno más saludable. Beber, por ejemplo, puede protegerte de sentir el dolor que has experimentado en la infancia. Cuando dejas de beber, sentimientos y recuerdos dolorosos empiezan a salir a la superficie. Y si no desarrollas una nueva forma de lidiar con esos sentimientos, el impulso para volver a beber será irresistible.

No es suficiente abordar de golpe tus mecanismos de defensa. Acércate a estos cambios lentamente, con amor propio y respeto por tus necesidades, de modo que puedas hacer cambios duraderos.

En los siguientes espacios, escribe los nombres de los cuatro mecanismos de defensa que elegiste en el ejercicio anterior. Luego responde las preguntas: “¿Qué necesidades estoy cubriendo con esta conducta? y ¿De qué otra forma puedo satisfacer estas necesidades subyacentes?” Si no puedes tener ideas por ti misma(o), pide a un par de personas de tu sistema de apoyo que te den algunas sugerencias.

Ejemplo:

Mecanismo de defensa: enfermándome todo el tiempo y desatendiéndome de mi persona.

Las necesidades que estoy satisfaciendo con esta conducta son: cuando me enfermo, logro que me apapachen. Encuentro una justificación para pedir ayuda y, finalmente logro establecer límites y decir no. Enfermarme es la única manera que conozco de alejarme del exceso de trabajo y tomar un descanso. Despierto compasión al estar enferma(o) que nunca despertaría por las heridas emocionales.

Podrían ser formas saludables de satisfacer esas necesidades: admitir cuando estoy abrumada(o) y que necesito un descanso, en lugar de presionarme al grado de quedar exhausta(o). Construir un sistema de soporte que permita que las heridas emocionales sean tomadas en cuenta. Encontrar nuevas maneras de conseguir que me apapachen. Empezar a decir NO antes de enfermarme. Prestar atención a las señales de alarma antes de consumirme totalmente. Dejar de tratar de hacer todo por mí misma(o). Pedir la ayuda que necesito.

________________

Cosas en qué pensar:

· ¿Qué aprendí al identificar las necesidades que satisfago a través de mis mecanismos de defensa?

· ¿Las alternativas más saludables que pensé son realistas? ¿Por qué sí o por qué no?

REFLEXIONES: ANFRONTANDO EL ABUSO

Los mecanismos de defensa son una parte normal y natural de la vida. Ellos nos permiten manejar el estrés y los retos de la vida diaria. Como sobreviviente has desarrollado extraordinarias estrategias para afrontar las situaciones que se te presentan. Fomentar una actitud de orgullo, en lugar de una de vergüenza, acerca de tus habilidades de supervivencia te dará la fortaleza para hacer cambios duraderos.

Para cambiar un patrón particular para afrontar los efectos del abuso sexual, tienes que evaluar sus aspectos positivos y negativos, reconocer las necesidades subyacentes y encontrar gradualmente formas más saludables de enfrentar esas necesidades.

Aquí hay algunas preguntas para ayudarte a evaluar tus sentimientos presentes, metas y necesidades en torno a las formas de hacer frente al abuso:

· ¿Qué sentimientos experimenté mientras trabajaba en estos ejercicios?

· ¿Qué estoy sintiendo ahora? ¿Qué sensaciones estoy experimentando en mi cuerpo?

· ¿De qué edad me sentí mientras trabajaba en estos ejercicios? ¿De qué edad me siento ahora?

· ¿Qué me resultó difícil en estos ejercicios? ¿Qué resultó confuso? ¿Qué no entendí?

· ¿Qué aprendí? ¿Qué compromisos he hecho? ¿Qué pasos tengo que dar?

· ¿Qué hice de lo que estoy orgulloso(a)?

· ¿Qué me falta por hacer todavía? ¿Qué, si lo hay, quiero volver a revisar o darle seguimiento?

· ¿Qué necesito hacer para cuidar de mí misma(o) en este momento?

Espera los ejercicios de la tercera sección llamada ASPECTOS DE SANAR.
Tomado de El Coraje de Sanar, libro de ejercicios de Laura Davis.

miércoles, 14 de septiembre de 2011

INDIGNANTE!!!!!!!

Fuente :http://elmundodelosasi.wordpress.com/2011/09/14/el-obispo-de-tenerife-afirma-que-algunos-menores-incitan-al-abuso-sexual/

El obispo de Tenerife afirma que algunos menores incitan al abuso sexual

14092011

Bernardo Álvarez, en declaraciones a un diario local, compara la homosexualidad con las agresiones sexuales a niños

“Puede haber menores que sí lo consientan y, de hecho, los hay. Hay adolescentes de 13 años que son menores y están perfectamente de acuerdo y, además, deseándolo. Incluso si te descuidas te provocan. Esto de la sexualidad es algo más complejo de lo que parece”. En estos términos se ha referido al abuso de menores el obispo de Tenerife Bernardo Álvarez en una entrevista que publica el diario local.
- ‘La Opinión de Tenerife’
Poco después de las 14.00, el vicario general del obispado, Antonio Pérez, ha matizado estas declaraciones en nombre de Álvarez: “El obispo en sus palabras no pretende justificar ni comprender un fenómeno absolutamente rechazable como es el abuso de menores”.
En cuanto a la homosexualidad, Álvarez señala que “perjudica a las personas y a la sociedad” y afirma, asimilándola a las agresiones sexuales, que “la persona practica [la homosexualidad] como puede practicar el abuso de menores”.
Diferentes diócesis de la Iglesia católica, especialmente en Estados Unidos (Boston y Los Ángeles) e Irlanda (Dublín) se han visto implicadas en escándalos de pederastia destapados y reconocidos en los últimos años.
Por otra parte, el máximo responsable de la Iglesia católica en Tenerife afirma que si en Canarias se registra el récord nacional de divorcios se debe a falta de madurez.
También se refiere el obispo a unas declaraciones de su homólogo de San Sebastián, quien denunció el “sectarismo” de la emisora de radio Cope, propiedad de la Conferencia Episcopal Española: “Primero hay que decir que la COPE no es la Iglesia. Es una emisora en la que la Iglesia tiene la mayoría de la propiedad. Esto significa que es libre, no la maneja nadie ni se vende a nadie. La llevan los que la dirigen y cada uno de los profesionales es libre y responsable de decir lo que quiera. Unas veces hay unas voces como las de la mañana, que yo no comparto para nada”. afirma Álvarez.
Sentencias judiciales
El obispo también se refiere a la publicación el pasado día 17, por parte de ELPAÍS, de la noticia de la decisión del Tribunal Superior de Justicia de Canarias de condenar al Obispado y al Gobierno regional por vulneración de los derechos fundamentales de dos docentes de Religión.
“El artículo de El País es tendencioso y tiene una marcada agresividad. Con Las Palmas hemos optado por callarnos porque se han escrito cartas al director de ese periódico y no las publican. Segundo, en el TSJC ha habido una filtración que vulnera el secreto sumarial, porque ese artículo decía que el tribunal diría tal cosa. Pero lo que no dicen es que en varias ocasiones el Tribunal Supremo de España ha dicho que el de Canarias no tiene razón”.

lunes, 12 de septiembre de 2011

EJERCICIOS Tomados de EL CORAJE DE SANAR, Libro de ejercicios de Laura Davis.

Hola chic@s quiero ponerles los ejercicios del libro El coraje de sanar de Laura Davis, agradeciendo a  A.S.I.Nunca Más por facilitarlos y en especial a Cony Diaz mi querida compañera y estimada amiga que los ha traducido al español, espero que os funcione o por lo menos los hagan, son para uno mismo o si quereis compartirlos con quién querais, os pondré dos a la semana para que los tengais lo más rápido posible.
LOS EFECTOS: ¿CÓMO CAMBIÓ MI VIDA?
   En los talleres de El Coraje de Sanar, a menudo [Laura Davis] comienzo por pedir a los sobrevivientes que observen los efectos de largo plazo que el abuso dejó en sus vidas. Tan pronto como traigo el tema a colación, una atmósfera pesada desciende sobre la sala. Conforme vamos contando la larga lista de efectos, veo tres reacciones primarias: reconocimiento, desesperación e ira.
   Los sobrevivientes frecuentemente no están conscientes de las conexiones entre el abuso sexual y sus problemas actuales. Mientras yo escribo los múltiples y variados efectos en una gran hoja de papel, los sobrevivientes alrededor de la sala asienten con sus cabezas y dicen cosas como “Oh, yo también. Yo también. No sabía que estaba relacionado. ¡Oh, es por eso que me evado y desaparezco!”. Ellos están experimentando el reconocimiento –se están dando cuenta que las dificultades que están enfrentando de hecho son el resultado directo del abuso.
   Con el reconocimiento viene el alivio. Te das cuenta que muchos de los problemas  en tu vida son el resultado natural de una infancia con abuso, no son historias bizarras que inventaste por tu cuenta. Ves que los problemas que enfrentas son compartidos por otros sobrevivientes y tu sentimiento de vergüenza y aislamiento disminuye. El peso sobre tus hombros se siente un poco más ligero.
   Pero conforme la lista de efectos crece, la segunda respuesta es con frecuencia, la desesperación. El proceso de evaluación consiste en nombrar las pérdidas. Posiblemente estarás devastado cuando ves todas las formas cómo el abuso te ha afectado y te ha limitado. Puedes sentirte desesperanzado y pensar. “¿Cómo podré alguna vez sobreponerme al peso de todo este daño?”
   La tercera respuesta común es la ira. Conforme te das cuenta que tu vida adulta ha sido devastada por los actos egoístas de alguien más, te sentirás furioso por lo que te fue hecho. Piensas “¿Cómo puedo esto haber sido hecho contra mí? Odio a mi agresor. Quiero venganza”.
   En estos ejercicios evaluarás la manera cómo el abuso sexual ha afectado tu vida, identificando los efectos in siete áreas diferentes. Algunos de estas áreas problemáticas específicas te resultarán familiares; otras te harán pensar del abuso de una nueva forma. Al final de la evaluación, enlistarás tus fortalezas. El tercer ejercicio, una actividad artística, te permitirá experimentar los efectos en un plano más emocional. Finalmente, analizarás el papel que el abuso ha jugado en tu vida en comparación con otras influencias.
   Los siguientes ejercicios pueden ser muy inquietantes. Muchos de nosotros hemos minimizados los efectos del abuso así como el abuso en sí. Como resultado, estos ejercicios son particularmente difíciles para hacerse solo. Hazlos con otros sobrevivientes, o comparte tus pensamientos y sentimientos con alguien una vez que los hayas hecho.

EVALUANDO EL DAÑO
   Las afirmaciones enlistadas más adelante son típicas de las experiencias y sentimientos de sobrevivientes de abuso sexual infantil. Ya que el abuso afecta a las personas de diferentes maneras, algunas de las afirmaciones se aplicarán a tu caso y otras no. Mirar tus respuestas puede mostrarte las áreas de tu vida que han sido más fuertemente influenciadas por el abuso.
   Si has estado trabajando en estos temas por mucho tiempo, puedes usar estas evaluaciones para identificar el progreso que has logrado. Las afirmaciones con las que te hubieras identificado en el pasado podrían parecer irrelevantes para ti en la actualidad. Una proposición que hubieras marcado como “frecuentemente” hace un año o dos, ahora podría ser “rara vez”. Si has estado sanando desde hace algún tiempo, trata de enfocarte trata de enfocarte en las áreas donde has hecho progresos. Permítete sentirte orgullosa(o) de la forma como tus respuestas han cambiado. Luego regresa a tus respuestas y echa una mirada a las áreas que todavía necesitan atención y sanar.
   Lee cada oración e indica con qué frecuencia tú tienes esa experiencia o te sientes de esa manera (marca la inicial que corresponde a la frecuencia de tu propia experiencia):
Autoestima                       Siempre      Frecuentemente      Algunas veces      Rara vez      Nunca
Me siento sucio(a), como si hubiera algo malo en mí.    _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Algunas veces pienso que estoy loca(o).      _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me siento avergonzada(o)    _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Soy diferente que otras personas. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me siento desvalido(a)    _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Si la gente realmente me conociera, ellos me abandonarían.  _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Quiero morir.    _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me quiero suicidar.    _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me odio.    _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
La paso mal tratando de cuidar de mí misma(o).    _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
No merezco ser feliz.   _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
No confío en mi intuición ni en mis sentimientos.   _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
A menudo me siento confundida(o). _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
No sé cómo establecer metas y seguirlas hasta lograrlas.   _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Tengo miedo del éxito.   _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Soy un fracaso. No me siento capaz de realizar un buen trabajo.   _S_      _A_      _F_      _R_     _N_

Utilizo el trabajo para esconder los sentimientos de vacío dentro de mí. _S_    _A_    _F_    _R_  _N_
Soy perfeccionista.   _S_      _A_      _F_      _R_     _N_

Me invento muchas de historias sobre mi vida.   _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me he robado muchas cosas en las tiendas.   _S_      _A_      _F_      _R_     _N_

Mis sentimientos
No creo que los sentimientos sean muy importantes. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_

Frecuentemente no sé qué estoy sintiendo. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
No puedo distinguir un sentimiento de otro. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_

Sólo experimento una o dos emociones. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
La pasó mal tratando de expresar mis sentimientos. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_

Me resulta difícil llorar libremente. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Lloro todo el tiempo. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_

Me siento incómoda(o) cuando me siento muy feliz. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me siento nervioso(a) cuando las cosas están tranquilas y relajadas. _S_    _A_     _F_     _R_    _N_

Me siento enfurecido(a) la mayor parte del tiempo. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Casi nunca me enojo. Me da miedo enojarme. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me deprimo mucho. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Tengo muchas pesadillas. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Tengo ataques de pánico. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Si realmente me dejara ir, mis sentimientos se saldrían de control. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
He sido violento(a). _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Todavía no he sido violento(a) pero me preocupa que pueda llegar a serlo. _S_  _A_  _F_   _R_  _N_

Mi cuerpo
No estoy “en mi cuerpo” gran parte del tiempo. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Frecuentemente me evado. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_

Mi cuerpo con frecuencia se siente entumecido. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Siento como si mi cuerpo estuviera separado del resto de mí. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
No presto mucha atención a las señales de mi cuerpo (apetito, cansancio, dolor). _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Creo que mi cuerpo es horrible. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Escondo mi cuerpo. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Soy disléxico(a). Tuve discapacidades del aprendizaje mientras estaba creciendo. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Uso más drogas o alcohol de lo que creo que debería. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
A menudo como compulsivamente. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Trato de no comer o como y vomito. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me lastimo a mí misma(o) a propósito (me corto, me quemo, o me hiero) _S_   _A_   _F_   _R_  _N_
Tengo enfermedades que creo que están relacionadas con el abuso. _S_    _A_    _F_    _R_    _N_
He hecho ejercicio para hacer mi cuerpo más fuerte, así que no me sentiría como una víctima. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
He tenido recuerdos del abuso durante una cirugía o algún otro procedimiento médico. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me da miedo ir al dentista. Odio la sensación de tener cosas dentro de mi boca. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
(Para mujeres) Me da miedo ir al ginecólogo. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_

Intimidad
A menudo me siento ajeno(a) a otras personas, como si yo fuera de otro planeta. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_

La mayoría de mis relaciones simplemente no funcionan. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
No tengo muchos amigos. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Estoy bien con mis amigos, pero simplemente no puedo hacer que las cosas funcionen con mi pareja. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Creo que realmente yo estoy destinada(o) a estar sola(o). _S_      _A_      _F_      _R_     _N_

No estoy segura(o) que yo merezca ser amada(o). _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
No sé lo qué significa el amor. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me resulta difícil confiar en las personas. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Creo que las personas me van a abandonar. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Pongo demasiado a prueba a las personas. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me resulta difícil recibir cariño o dar cariño a alguien más. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me da miedo hacer un compromiso. Cuando las personas se acercan demasiado entro en pánico. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me cuesta mucho trabajo decir NO. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Las personas de aprovechan de mí en las relaciones. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me involucro con personas inapropiadas o inaccesibles. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me he relacionado con personas que me recuerdan a mi abusador. _S_    _A_      _F_      _R_     _N_
Estoy peleando mucho con mi pareja. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Algunas veces pienso que mi pareja es mi abusador. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
El abuso sexual está realmente creando problemas en mi relación. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Sexualidad
Evito el sexo. En lo profundo de mi ser, desearía nunca tener que lidiar con el sexo otra vez. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Soy célibe. No he tenido sexo en años. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Realmente creo que el sexo es asqueroso. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
No siento deseo sexual. Pienso que hay algo básicamente mal conmigo. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
El sexo no es placentero para mí. Frecuentemente tengo sexo para hacer feliz a la otra persona. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Trato de usar el sexo para satisfacer la mayor parte de mis necesidades. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Realmente siento que tengo sexo en exceso. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Sexo y agresión están realmente conectados para mí. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me resulta difícil acercarme de manera no sexual. Simplemente no es satisfactorio. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Frecuentemente voy tras sexo que no quiero. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
El sexo es la actividad en la que me desempeño mejor. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me he vendido a mí misma(o) por sexo. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
He tenido sexo con personas que no respetan. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
He sido abusado sexualmente de adulto. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Necesito controlar todo en relación con el sexo. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me cuesta trabajo estar presente cuando hago el amor. Me siento entumecida(o) demasiado durante la relación sexual. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Cuando soy sexual, tengo sentimientos atemorizantes, terribles, que no entiendo. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Con frecuencia tengo recuerdos del abuso mientras estoy haciendo el amor. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me siento sexualmente estimulado(a) cuando leo o hablo sobre abuso sexual, _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me excitan las fantasías violentas o sádicas. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me siento avergonzado(a) de mi sexualidad. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
He abusado sexualmente de otros. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Hijos y paternidad
Me siento alerta e incómodo cerca de niños y niñas. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me cuesta trabajo ser afectuoso con niños y niñas. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me cuesta trabajo establecer límites a los niños y niñas. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me resulta difícil balancear mis necesidades con mis hijos. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
(Para padres) me siento inadecuado(a) como padre (madre). _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Tengo problemas para proteger a los niños y niñas que cuido. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Tiendo a ser sobreprotector(a). _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
He protegido exitosamente a niños y niñas. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Tengo miedo de ser abusivo. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
He abuso de infantes. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Mis hijos han sido abusados (por alguien más). _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Mi familia de origen
Tengo una relación tensa con mi familia. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Miembros de mi familia me han rechazado (o viceversa). _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me resulta difícil establecer límites a mi familia. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Algunos miembros de mi familia invalidan mis sentimientos y experiencias. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Me siento loco(a) cuando estoy con mi familia. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
No pudo ser honesto(a) con mi familia. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
El abuso sexual todavía es un secreto en mi familia. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Todavía hay incesto en mi familia. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_
Estoy esperando que los miembros de mi familia se acerquen y me apoyen. _S_      _A_      _F_      _R_     _N_

   Si muchas de las afirmaciones en estas listas te son familiares, te debes sentir abrumada(o) ahora mismo. Pero el propósito de este ejercicio no es abrumarte; es mostrarte que hay una razón por la cual experimentas las cosas que te pasan. Es para señalar las áreas que necesitan sanar.
    A pesar que el libro de ejercicios de El Coraje de Sanar no atiende todas las áreas cubiertas en esta evaluación (el libro de El Coraje de Sanar sí cubre todas las áreas), es posible sanar cada uno de los efectos de largo plazo mencionados. Es posible modificar dramáticamente tu vida de modo que tus respuestas a estas afirmaciones en dos años a partir de ahora se parecerán poco a tus respuestas actuales.
Completa las siguientes afirmaciones:
Cuando miro mis respuestas, me siento…
Me he sentido más fuertemente afectado(a) en las áreas de…
Me he sentido menos afectada en las áreas de…
Las afirmaciones más difíciles de reconocer para mí fueron…
Me siento esperanzado(a) acerca de hacer cambios en…
Ya he estado haciendo importantes avances en las siguientes áreas:
Me siento más desesperanzado(a) acerca de cambiar…
Fui sorprendida(o) por…
Aprendí…
Cosas para pensar:
·        ¿Cómo se comparan mis respuestas con lo que yo esperaba?
·        ¿Cómo afectó esta evaluación la dirección que quiero tomar en mi recuperación?

IDENTIFICANDO MIS FORTALEZAS
   Cuando miras los efectos negativos del abuso en tu vida, es difícil imaginar que has podido desarrollar fortalezas al mismo tiempo. Sin embargo, todos desarrollamos fortalezas a pesar de nuestro abuso, o tal vez a causa del abuso. No quiero decir, de ninguna manera, que hay un lado positivo en el abuso o que deberías “mirar el lado positivo del abuso”.
   En una entrevista reciente, se me pidió [a Laura Davis] discutir el éxito de El Coraje de Sanar y los seminarios que dirijo. En algún punto, el entrevistador preguntó si estoy contenta con que el abuso haya ocurrido, no por el dolor, sino por las oportunidades que me había traído. Estuvimos riendo y bromeando, pero cuando ella hizo esa pregunta me puse seria. “Absolutamente no”, le respondí con una vehemencia que me sorprendió. “Hubiera dado todo porque el abuso no ocurriera. Podría haber estado motivada a escribir un libro debido a una influencia positiva, porque hubiera sido conmovida por una pieza de música, o porque hubiera tenido una profunda experiencia de amor. Yo escribí El Coraje de Sanar porque yo sufría un terrible, insoportable dolor. No importa que resultara de esto. Jamás estaré contenta con que haya sucedido”.
   Reconocer tus fortalezas no significa que tengas que minimizar tu abuso o descontar los efectos negativos que tuvo en tu vida. Más bien, es una forma de sentirte bien acerca de ti mismo(a) a pesar de lo que te sucedió. Es una forma de reconocer las habilidades y cualidades que te permiten sanar.
   En la siguiente lista, marca las afirmaciones con las que te identifiques. Agrega cualquier otra fortaleza que puedas pensar.

__ Soy obstinado(a). No me daré por vencido(a).

­­__ Tengo determinación. Cuando me propongo algo, persisto.

__ No permitiré que nadie más abuse de mí otra vez.

__ Siento empatía por otras personas que sienten dolor.

__ Entiendo el sufrimiento humano.

__ Si pude pasar el abuso, puedo pasar lo que sea.

__ No tengo muchas ilusiones acerca del mundo. Veo las cosas tal cual son.

__ Soy auto suficiente. Puedo cuidar de mí misma(o).

__ Soy valiente.

__ Soy perceptiva(o) y puedo imaginarme qué está pasando realmente.

__ Sé cómo manejar una crisis.

__ Sobreviví.

__ Soy tranquila(o) y paciente.

Si no eres capaz de identificar muchas o ninguna de tus fortalezas, no estás sola(o). A veces, cuando estás inundado(a) con efectos negativos y te sientes mal acerca de ti mismo(a), es difícil reconocer tus fortalezas. Pero ahí están. De otro modo, tú no habrías sobrevivido. Si tuviste un mal momento con este ejercicio, regresa más tarde y trata de responder otra vez una vez que hayas avanzado en este libro. O pídele a personas cercanas a ti que te digan las fortalezas que ellos ven en ti.

Cosas para pensar:

·        ¿Se siente como traicionarme a mí misma(o) el pensar en mis fortalezas? Si es así, ¿por qué?

·        ¿Me puedo sentir bien acerca de las fortalezas que desarrollé mediante la adversidad? ¿Por qué sí o por qué no?

ACTIVIDAD: DIBUJANDO LOS EFECTOS

Algunas veces es difícil expresar la forma cómo nos sentimos mediante palabras. Puede ser más fácil hacerlo por otro medio, como arte o dance. En una hoja de papel, haz un dibujo de las formas cómo el abuso te lastimó. Utiliza crayones, lápices de colores, pinturas o gises.

Si lo prefieres, haz un collage. Hojea revistas, circulares, periódicos y anuncios, y recorta y pega las imágenes, así como las palabras que reflejen las formas cómo has sido influenciada(o) negativamente por el abuso. Cuando hayas terminado, haz un segundo collage. Representa las fortalezas que hayas desarrollado como resultado del abuso. Éstas pueden incluir cosas como valor, perseverancia, auto suficiencia y determinación. Deja que el collage exprese tu orgullo que sobreviviste contra todos las probabilidades.

PONIENDO EL ABUSO EN PERSPECTIVA

Una vez que los sobrevivientes empiezan a ver los efectos de largo plazo del abuso, a menudo suponen que todo lo que ellos experimentan es resultado directo de haber sido abusado sexualmente. A pesar de que resultado tentador verlo de este modo, frecuentemente no es correcto. A pesar de que el abuso sexual tiene severos efectos duraderos, sigue siendo tan sólo uno de los aspectos que te han modelado. Para algunos sobrevivientes es por mucho la influencia más penetrante. Para otros, crecer en una sociedad racista, ser adoptado, vivir en la pobreza, o ser el primogénito de cinco hermanos tuvo igual o mayor impacto. Al evaluar los efectos en tu vida, es importante poner el abuso en perspectiva con otras fuerzas que te modelaron.

Haz una lista de los factores que más fuertemente influenciaron tu desarrollo como niño(a). Escríbelos en dos columnas, una para los factores positivos y otra para los negativos (el amor de mi abuela / crecer en la pobreza / aprender a leer / mi entrenador de futbol / el alcoholismo de mi padre / crecer como puertorriqueño(a) en un barrio negro / ser gemelo / mi amor por la música / mi maestra de quinto grado). Algunos temas pueden tener vertientes tanto positivas como negativas. Anótalos en medio.

Observa los elementos en tu lista. Considera su influencia en tu vida actualmente. A continuación numera cada uno en orden de importancia en una escala del 1 al 3. Pon un 1 a las cosas que más te influenciaron. Anota un 2 a las cosas que fueron segundas en importancia y así sucesivamente. Puedes dar el mismo valor a más de un factor. Cuando todos los elementos en tu lista tengan un número, completa las siguientes afirmaciones.

El o los factores más importantes que afectaron mi desarrolló fueron…

Las influencias positivas que me permitieron sobrevivir fueron…

Una buena influencia que olvidé fue…

Comparado con otras influencias, el abuso sexual…

Me sorprendió que…

Aprendí…

Este es un ejercicio que quizá quieras tratar de hacer más tarde. Conforme continúas sanando, la influencia del abuso sexual en tu vida presente irá decreciendo. A un año o dos a partir de ahora, probablemente evaluarás las cosas de otra manera.

Cosas para pensar:

·        ¿Qué fue lo más difícil para mí para nombrar las influencias positivas o negativas? ¿Por qué?

·        ¿Creo que mis respuestas a este ejercicio cambiarán con el tiempo? Si es así, ¿cómo?

REFLEXIONES: LOS EFECTOS DEL ABUSO

A fin de sanar, primero debes las formas cómo el abuso te ha influenciado y ha moldeado tu vida. Este doloroso proceso puede proporcionarte un contexto para tu experiencia y darte información valiosa acerca de las áreas que necesitas trabajar.

Mientras que evalúas los efectos de largo plazo, es crucial que recuerdes que es posible revertir mucho del daño. Las fortalezas que has desarrollado como sobreviviente te están permitiendo hacer cambios substanciales de largo plazo en tu vida. En tanto continúas haciendo cambios, los efectos negativos del abuso, naturalmente, irán disminuyendo. El abuso sexual no ocurre aislado. Ocurre en un contexto. Es útil analizar las formas cómo el abuso se conecta con otras influencias en tu vida. Al hacer esto, ganarás una perspectiva realista de las fuerzas que te han formado.

Aquí hay algunas preguntas que te ayudarán a evaluar tus sentimientos, metas y necesidades al tiempo que analizas los efectos de largo plazo del abuso sexual en tu vida:

·        ¿Qué sentimientos tuve mientras trabajaba en estos ejercicios?

·        ¿Qué estoy sintiendo ahora mismo? ¿Qué sensaciones estoy experimentando en mi cuerpo?

·        ¿De qué edad me sentí mientras trabajaba en estos ejercicios? ¿De qué edad me siento ahora?

·        ¿Qué me resultó difícil en estos ejercicios? ¿Qué fue confuso? ¿Qué no entendí?

·        ¿Qué aprendí? ¿Qué compromisos he hecho? ¿Qué pasos tengo que dar?

·        ¿Qué hice de lo que me sienta(o) orgullosa(o)?

·        ¿Qué me queda pendiente? ¿Qué, si lo hubiera, me gustaría volver a revisar o seguir trabajando en ello?

·        ¿Qué necesito hacer para cuidar de mí ahora mismo?

Espera los siguientes ejercicios acerca de Anfrontando: ¿Cómo logré sobrevivir?

 Tomado de EL CORAJE DE SANAR, Libro de ejercicios de Laura Davis.